Pastelitos de arroz.



 Hacía tiempo que le tenía echado el ojo a esta receta. La vi en el blog cocinando con Kisa, y me recordó en las formas a los pastéis de Belem. Sin embargo no se parecen en nada

Al parecer se trata de un dulce típico de Bilbao, y en algunas pastelerías lo usan como base para otro dulce típico vasco. En su origen llevaba arroz, de ahí el nombre, pero hoy en día no. Encontré muchas recetas pero solo un par de ellas con un componente de arroz, la sémola. Me pareció que el sabor debía ser más auténtico y por eso me incliné por esta receta.

Pues resulta, que cada semana llevo algo al cole para el desayuno, y hoy he llevado esto.


Os dejo la receta tal y como yo la he hecho y aunque la receta original dice que salen doce pastelitos, a mí me han salido 24, deben ser mas pequeños que los de Kisa, pero tienen el tamaño justo para comerse unos pocos, porque son adictivos.

INGREDIENTES:

20 obleas de empanadillas.
600  ml de leche
60 gr de mantequilla.
30 gr de maicena.
20 gr de harina.
20 gr de sémola de arroz.
2 huevos.
1 pizca de sal.
100 gr de azúcar.
Azúcar glass y canela para espolvorear.

PREPARACIÓN:

Ponemos la leche y la mantequilla en el vaso y calentamos 3 minutos, 50º, velocidad 1.
Añadimos la harina, sémola, maicena, azúcar y la pizca de sal. Batimos 30 segundos a velocidad 8.
Añadimos los huevos uno a uno y batimos de nuevo 20 segundos a velocidad 6.
Precalentamos el horno y mientras vamos poniendo las obleas en moldes de silicona de los de magdalenas.
Vertemos la mezcla, agitando el fondo para que no se nos quede la sémola al final del vaso y horneamos a 180º unos 20-25 minutos.
Dejamos enfriar y espolvoreamos canela y azúcar glass.

Con las obleas de empanadilla a temperatura ambiente para que no se rompan, forramos los moldes de magdalenas. Yo usé de los de silicona.
                                      


La receta original dice que salen doce pastelitos, pero a mi me han salido justo el doble.

Ponemos la leche y la mantequilla en el vaso y la calentamos.


Añadimos la sémola, la harina, la maicena, la pizca de sal y el azúcar. Lo batimos todo.

Añadimos los huevos uno a uno y ya tenemos la mezcla lista.


Echamos la mezcla en los moldes, hasta el filo. Horneamos unos 20 o 25 minutos, se nos pondrán dorados por arriba. 

   Cuando enfríen, le echamos canela y azúcar glass por encima.


   ¡ Que ricos están! Realmente deliciosos.


    Templaditos, recién salidos del horno, fríos... da igual, ¡me los comería todos!


  Están muy tierno pero se comen muy bien con la mano, y la crema está riquísima, con un ligero saborcito a  arroz con leche. Eso creían mis compañeros que tenía dentro.

8 comentarios:

  1. Como se conservan en nevera o fuera? Los acabo de hacer para llevarlos mañana al trabajo. Gracias

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  2. Si los va a llevar mañana, mejor en la nevera, si puede ser tapados.

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  3. Respuestas
    1. Si la preparación es la misma, solo que te saldrá menos cantidad. Gracias por pasarte Yolanda. Besos.

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