Roscos de anís.


    Hace unos días asistí a un taller thermomix, invitada por mi presentadora. Se trataba de un taller de comida regional, con unas recetas de las de diario, de cuchareteo y algunas un poco más especiales.

Entre los postres que prepararon estaban estos rosquitos, cuyo nombre original es "roscos del centenario de manteca de Illar", pero, vaya nombre tan largo para un dulce que se come de un bocado. He sintetizado el nombre, y a partir de ahora son roscos de anís.

Son muy fáciles de hacer y rápidos y aunque los ingredientes no son propiamente de dieta, al estar horneados en lugar de frito, se reducen las calorías y convierte estos deliciosos rosquitos en un bocado dulce y ligero.


La receta original, tiene una cantidad bárbara de los ingredientes, yo he hecho la mitad  y aún así han salido cerca de cuarenta roscos, dependiendo del tamaño que le demos, porque yo empiezo muy formal, haciendo todos los roscos del mismo tamaño, y acabo harta de hacer churritos, por lo que los últimos son más grandes.



INGREDIENTES:


150 gr de manteca de cerdo (usé de la marca El Pozo)
120 gr de azúcar (para espolvorear se necesitará un poquito más)
100 gr de anís dulce.
2 yemas (dejamos las claras aparte para pintar los roscos)
350 gr de harina de repostería.
1/2 sobre de levadura Royal.

PREPARACIÓN:

Ponemos la manteca en el vaso 20 segundos a velocidad 6.
Añadimos el azúcar , otros 20 segundos a velocidad 6.
Echamos el anís, las yemas y mezclamos 15 segundos a velocidad 3.
Por último la harina y la levadura, 20 segundos a velocidad 6.
Amasamos 2 minutos a velocidad espiga.
Sacamos la masa, que estará desmigada, hacemos una bola y dejamos en la nevera media hora. Este paso no es necesario, pero es para que la masa coja cuerpo.
Precalentamos el horno a 180º y vamos cogiendo porciones de masa, hacemos churritos y formamos los roscos. 
Los ponemos en una bandeja de horno, los pintamos con la clara de huevo batida y le espolvoreamos azúcar por encima.
Horneamos 10 minutos, en cuanto empiecen a dorar los sacamos, estarán blandos, pero al enfriar endurecen un poco. 




Ponemos la manteca en el vaso, mejor que esté fuera de la nevera. La batimos.

                                      


Ya batida añadimos el azúcar y mezclamos bien,


Echamos las dos yemas y el anís.


Y ahora la harina y la levadura, Amasamos todo muy bien.


Sacamos la masa, estará hecha migas. Hacemos una bola y al frigorífico un rato.

Hacemos los rosquitos, los pintamos con la clara, espolvoreamos azúcar y al horno. Solo diez minutos de horno, los sacamos casi blancos y tiernos. Si los dejáis que se doren mucho se ponen duros.


   Y aquí están , dulces y ligeros.


    Tienen una textura algo crujiente, pero tiernos por dentro.


    Salen un montón, yo creo que pueden aguantar unos días en una lata, si es que sobran...

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