Doowaps


  El nombre no es correcto, ahora se llaman Weikis, así lo vende la marca La Bella Easo. Pero doowaps o weikis, estos bollitos dulces están riquísimos. La receta la he visto he muchos blogs, pero yo la he sacado del blog Las cosas de Ana. Tengo que decir que he alterado su receta, añadí más azúcar porque 40 gramos me pareció poco. Aún así, con lo que yo le he puesto (70 gr) no han quedado excesivamente dulces, por lo que el resultado no se ve alterado.


Como todas las masas, requieren de cierta paciencia. Los levados son importantes si queremos un resultado esponjoso. Esta receta necesita dos levados, a mi me han tardado más de lo que se sugiere en el blog de Ana, pero puede ser también por la temperatura de la cocina.

De todas maneras con un poquito de paciencia, podemos elaborar para la merienda estos deliciosos bollitos. Espero que os animéis.


INGREDIENTES:
- 110 gr de leche a temperatura ambiente
- medio cubito de levadura fresca (unos 12 gr)
- 30 gr de aceite de oliva suave
- 1 yema de huevo
- 1 cucharada azúcar vainillado.
- 250 gr de harina de fuerza
- 70 gr de azúcar
- 1 pizca de sal
- 50 gr de pepitas de chocolate
-1 huevo para pintarlos.

PREPARACIÓN:
Pesar y reservar en el congelador las pepitas de chocolate antes de empezar.
Poner la leche en el vaso junto a la levadura y programa 3 minutos, 37º, velocidad 3.
 Agregar el aceite, la yema de huevo, el azúcar vainillado, la harina, el azúcar y la sal y programa 3 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga.
Retirar la masa a un bol aceitado y cubierto con film y deja reposar hasta que haya doblado su volumen.
 Formar los bollitos y añade las pepitas de chocolate con cuidado, dejando algunas pepitas para decorarlos. Salen unos 12 bollos (depende  del tamaño que se le dé)
Colocarlos en la bandeja del horno con papel vegetal, tapar con un trapo. Dejar reposar de nuevo hasta que doble su volumen.
Pintar con huevo batido los bollitos y hornear a 180º unos 10 minutos, hasta que se vean doraditos.

SIN THERMOMIX:

En un cazo ponemos a calentar la leche con la levadura desmenuzada, solo templarla.
En un bol grande poner el aceite, la yema, las dos clases de azúcar, la harina y la sal y agregar la leche tibia en el centro. Con una cuchara de madera remover hasta integrar todos los ingredientes y luego con las manos amasar hasta tener una masa homogénea.
Seguimos el proceso como se indica más arriba.



Ponemos en el vaso la leche y la levadura y la templamos.


Añadimos el aceite y la yema de huevo.


Seguimos con el azúcar y el azúcar vainillado.


Por último la harina y la pizca de sal. Amasamos.

Nos quedará una masa densa pero poco pegajosa.


La dejamos en un bol aceitado que doble su tamaño. A mi me tardó tres horas y quizás hubiera necesitado subir más, pero no tenía tiempo.


Cuando haya levado, desgasificamos y partimos la masa por la mitad, y hacemos porciones más o menos iguales. A mí me han salido doce, pero de tamaños dispares.

Cogemos cada porción y boleamos, Aplastamos sobre la mesa.

Le ponemos unas pepitas dentro. Esto ha sido un error, las pepitas que he usado no se deshacen y el resultado no es tan jugoso, Quedaría mejor con una pastillita de chocolate o una cucharadita de nocilla.
                                       


Pellizcamos hacia el centro y damos la vuelta.


Colocamos las pepitas por encima a nuestro gusto.


Los colocamos en una bandeja de horno y esperamos que vuelvan a crecer. Yo los dejé una hora, pero ya digo, que le hubiera venido bien algo más de tiempo.


    Mientras se hornean, la cocina huele..... ummm!!


    Están muy ricos, solo me ha fallado el relleno.



   Aquí se ven bien cerquita. ¿Os apetece?

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